El caso Burger King en Noruega.

Mucho se ha hablado que una gran cantidad de fans que tienen las marcas en Facebook realmente no lo son. Burger King decidió probarlo. Y creó una estrategia para entender cuántas personas realmente lo seguían con fidelidad.
¿Cómo? De una manera poderosa pero al mismo tiempo muy riesgosa.

Sintetizando la acción, la marca con la ayuda de la agencia DIST Creative decidió que los fans debían elegir si eran reales fans de Burger King -usando a Mc Donalds como comparación-. En su nueva página, se les indicó que si eran genuinos fans serían muy bienvenidos, pero que, si lo deseaban, la empresa les pagaría un Big Mac y no serían admitidos en la nueva página nunca más. 

Como consecuencia de la acción, BK perdió 30.000 fans pero según el video se quedaron con más de 8.000 que realmente están muy identificados con la marca. Es decir, por la forma en que fue comunicado, un triunfo. El triunfo de la calidad frente a la calidad.

La acción merece algunas preguntas:
1. ¿era necesario hacer esta acción?
2. aunque es positivo quedarse con los fans más identificados con BK, ¿no es malo perder 30000 de los 38.000?
3. ¿fue una campaña para demostrar transparencia y, al mismo tiempo, generar prensa “positiva” o una fracaso donde se suponía que los que eligieran recibir un Big Mac serían muchos menos?

Y la más importante de todas las preguntas: ¿Una marca puede obligar a elegir a un consumidor entre su marca y otra? ¿Es posible obligar? Es muy probable que dentro de los 30.000 que se fueron existieran fans genuinos de BK pero que pueden y quieren tener la libertad de ser fan también de Mc Donalds o comer Mc Donalds cuando quieran. O se sintieron ofendidos porque una empresa los obliga a tomar decisiones y no hacerlo por decisión propia.
Aunque muchos han alabado esta acción, dudo si realmente entienden a la sociedad.
¿Puede obligar una empresa a que una persona elija para -finalmente de esto se trata- consumir un producto? Esto no parece estar a la altura de los nuevos tiempos.
Como siempre, pensar que algo es creativo no significa que sea bueno para una marca o para las personas. Nadie habla de hacer cantidad de fans a cualquier costa, pero tampoco es necesario poner a la gente en situaciones que no corresponden en un mundo donde elegir es uno de los derechos más importantes. ¿Jurar fidelidad eterna? Si prefiero hoy un Mc Donalds, ¿no puedo ser tu fan nunca más? ¿Es inteligente o ridículo?

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